Junio, 9 de 2022
En Ciudad de México, a los 8 días de junio del año 2022, las y los integrantes de los Grupos de Trabajo CLACSO en “Política Educativa y Derecho a la Educación”, “Artes, educación y ciudadanía” y “Educación y vida en común” presentes en la 9ª Conferencia Latinoamericana y Caribeña de Ciencias Sociales, afirmamos nuestro compromiso con el derecho social a la educación y con el fortalecimiento de la educación pública en todas sus dimensiones, como condición necesaria para la construcción del bien común y de sociedades igualitarias, democráticas y soberanas. Manifestamos nuestra profunda preocupación por la rearticulación de las derechas a nivel global bajo un neoliberalismo y un conservadurismo radicalizados que sostienen discursos y propuestas anti-derechos y ponen en jaque a los sistemas públicos de educación en la región. En años recientes, hemos observado un retroceso significativo en los procesos de ampliación de derechos -que aún con disparidades caracterizaron el ciclo político precedente en América Latina-, y el despliegue de acciones represivas contra diversos colectivos y activismos comprometidos con el pensamiento crítico, la transformación y la emancipación: sindicatos, organizaciones y movimientos docentes, estudiantiles, feministas, indígenas, migrantes, ambientales, entre otros. Ayotzinapa expresa una de las caras más crueles de este proceso. Nos siguen faltando 43, así como tantas y tantos otros referentes, líderes y lideresas sociales que son perseguides, amenazades y asesinades y para quienes reclamamos justicia. Este retroceso se agudiza frente a la crisis de la vida que ha expuesto la pandemia. Aquellos grupos históricamente marginalizados han visto afectado su derecho a la educación de modo directo y desproporcionado. Mujeres, estudiantes en condiciones de pobreza, indígenas, migrantes o estudiantes de zonas rurales, han sido expulsados de los sistemas educativos públicos en números sin precedentes. La intensificación del trabajo docente tuvo y tiene consecuencias de magnitud en nuestros profesores y profesoras, con especial impacto en las mujeres frente a los requerimientos de compatibilizar sus roles de cuidadoras en el hogar con su propio trabajo de enseñar en condiciones inéditas. Esto ha llevado a muchas de ellas a abandonar la profesión y ha afectado de manera particularmente pronunciada su salud física y mental.Manifestamos también nuestra profunda preocupación por una serie de procesos que se vienen desarrollando en el campo educativo, tales como: