Noviembre, 17 de 2017
La resistencia en territorio es de mujeres. Esta es la historia de doña Rosa, quien hace apenas semanas se resguardaba bajo el techo del que fue su hogar durante décadas en el Bañado Norte, una zona donde construyó arraigo y que hoy se encuentra arrasada por máquinas y arena lavada. Las obras de la Franja Costera, en su segunda etapa, avanzaron hasta desmantelar su casa. Hoy, ella y otras familias afectadas están atentas porque la Municipalidad y el Ministerio de Obras Públicas cumplan con su compromiso por tierras y, junto con la Senavitat, en mejorar las condiciones de los refugios transitorios y viviendas dignas.